REFLEXIONES para el DISEÑO 2020

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Desde la adopción del diseño moderno en nuestro entorno en los años 80, el interiorismo ha evolucionado constantemente. En los ambientes de trabajo, en el hogar, o en la hotelería, el diseño se ha adaptado constantemente al desarrollo y necesidades de la sociedad. En la mayoría de los casos ha sido el precursor y motivador de las diferentes maneras de vivir la economía y el desarrollo.

La industria, en coordinación con los diseñadores, investiga y produce materiales adecuados en cada uno de los momentos, según las tendencias y necesidades de las personas. Muchas veces, al contrario, es la propia industria, la que con su aportación, es generadora de diversas tendencias.

La sociedad está en estos momentos en shock.

Aunque no parecía imposible esta situación según algunos gurùs; comprobar que un problema sanitario podía bloquear las economías mundiales, provocando a su vez muertes, cambios profundos y desórdenes en nuestro entorno, ha sido difícil de asimilar, y todavía lo será en futuros próximos.

Las preguntas que todos nos hacemos son genéricas, ¿cómo va a cambiar esto el mundo que conocemos? ¿ cambiarán las inquietudes de las sociedades o su modo de vivir ? en particular, para nuestro ámbito, ¿modificaremos la arquitectura y el interiorismo que conocemos hasta ahora?, y las respuestas deben ser particulares.

La respuesta puede ser concreta y genérica también: modificaremos nuestra manera de estar y convivencia. En términos generales podemos entender que aumentará el valor de la “esencia” de las cosas. Que reforzaremos nuestro aprecio por el entorno y los espacios abiertos. Que a pesar de dar mayor valor a las personas, nuestra manera de interactuar con ellas será de mayor distanciamiento. Se acaba la época de la especulación de los espacios.

Desearemos vivir de modo menos superfluo y en cambio con mayor contenido. De un modo en el que apreciemos más valor . La salud y su seguridad serán los primeros valores a tener en cuenta para lograr una experiencia agradable de los espacios y entornos comunes que vamos a disfrutar. Diseñaremos esta nueva seguridad y experiencia; cambio sustancial en las sensaciones individuales y de grupo, pues por el simple hecho de poder “estar” ya cumpliremos con gran parte de nuestras expectativas. 

La normalidad

Que lo que desea el sistema, y cada uno de nosotros, es poder volver a la “normalidad”, es una evidencia. Y en gran parte podrá ser así. Pero subyacen a partir de ahora diferentes reflexiones sobre cómo deberemos convivir y  diseñar los nuevos espacios : en el hogar, en el trabajo, en los espacios comunes, en la hotelería.

La arquitectura residencial evolucionará como venía haciéndolo: abriendo espacios e integrando la naturaleza, en edificios sostenibles, y ahora pensando en espacios para el trabajo. La arquitectura industrializada aportará más materiales nanotecnológicos.

Volveremos a repensar las viviendas mínimas, y probablemente nuestro afán por lo  sostenible nos aleje de las grandes ciudades y la masificación en lo posible. ¿Por qué no crear nuevos entornos residenciales alejados pero conectados y autosuficientes?.

El diseño interior ayudará a compaginar la vida familiar y social con los estudios y el teletrabajo, y la tecnología aplicada al hogar complementará esta función. El diseño será fundamental en la buena aplicación de los nuevos usos, materiales y costumbres.

En el ámbito social es donde se nos presentan los mayores retos, pues como apuntábamos, este es el fin de la especulación de los espacios

En restaurantes, hoteles y salas, las distancias y dimensiones de ciertos elementos deberán proyectarse con nuevos criterios de prudente distanciamiento. Las instalaciones de climatización deberán incorporar accesorios de saneamiento del aire. La tecnología se implantará mediante automatismos que puedan evitar contactos innecesarios, y los materiales a utilizar en los proyectos deberán ser preferiblemente biocidas o permitir una limpieza más intensa de las superficies. Existe un amplio catálogo de distintos materiales específicos a emplear : pinturas, revestimientos, pavimentos, textiles, materiales compactos, todos ellos con características sanitarias idóneas para eliminar virus y bacterias,  lo desarrollaremos en breve.

La tecnología nos invadirá. Implementaremos aplicaciones para multitud de funciones, muchas de ellas ya a nuestra disposición . Nuestros móviles serán definitivamente apéndices para abrir puertas, solicitar menús, disponer de certificados sanitarios, realizar la compra, obtener información sanitaria efectiva de un u otro local. Viajar.

La privacidad personal absoluta ha finalizado, ya lo había hecho antes de 2020, pero vamos a ser más conscientes de ello. Es como si nos obligaran a entrar conscientes en el nuevo siglo XXI obligándonos a revisar las obras de distintos novelistas y directores de ficción que ya nos han dado diferentes pistas de cómo puede ser la vida futura y cómo podría ser nuestro entorno.

 ¿Serán estas respuestas válidas sólo temporalmente y volveremos a nuestras costumbres y modos de vivir en cuanto solucionemos el problema de éste virus, o permanecerán entre nosotros ?

Es la hora de afrontar la realidad, realidad modificada. Muchas de las soluciones que vamos a implementar se van a quedar entre nosotros. La industria y el diseño estarán nuevamente en este cambio para ofrecer confort, placer, y ahora seguridad, a personas y sociedad en general.

Jordi Cuenca . Verum Hotel Development

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